Ayuntamiento

Fecha de fundación: 
1541 (actual edificio 1760)
Historia: 

Las primeras reuniones del consejo municipal de las que se tienen noticia datan del siglo XIII y se celebraban en la antigua ermita medieval de San Nicolás (que siglos más tarde se reconstruyó a la actual Catedral)

En 1541 comenzó a construirse la primera Casa de la Ciudad en la plaza actual del Casco Antiguo (entonces llamada Plaza del Mar). Aunque ya se celebraban sesiones corporativas desde mucho antes, las obras no finalizaron formalmente hasta 1668. El motivo de estos 127 años de construcción fue principalmente la ausencia de dinero municipal, lo que provocó diversos y prolongados parones.

Este antiguo edificio estaba construido mediante piedras de la cantera de San Julián, y contaba con el salón de las asambleas municipales, habitaciones para los tribunales de justicia, un oratorio para celebrar misas, una capilla de la Virgen de Montserrat, mazmorras, departamentos para archivo y oficinas municipales. También tenía un balcón en su fachada.

Tras años de funcionamiento, en 1691 fue destruido en el bombardeo de los franceses sobre la ciudad, que duró 3 días.

Hacia 1699 se comienza a reconstruir, pero el estallido de la Guerra de Sucesión en 1702 vuelve a mermar el edificio. Ante esta situación, se reconstruyen algunos muros y cimientos para su uso provisional, mientras que se diseña la construcción de un nuevo edificio en el mismo lugar.

En 1730 se empiezan a ejecutar los planos del nuevo edificio, que fueron obra de los arquitectos Vicente Mingot, Juan Bautista Borja y José Terol. Fueron éstos años de gran prosperidad para la ciudad, por lo que las obras avanzaron a buen ritmo. En 1760 se celebró el primer pleno consistorial.

Sin embargo, el fallecimiento de Mingot (el principal arquitecto), retrasó su finalización hasta que tomó las riendas el arquitecto Lorenzo Chápuli. No fue hasta 1780 cuando las obras se dieron definitivamente como finalizadas.

Anexo al Ayuntamiento también se construyó una capilla lateral presidida por una Inmaculada, en la que se puede celebrar misas desde 1775 merced de una bula pontificia de Pío VI.

Volvió a ser parcialmente destruido durante la Guerra de la Independencia en 1812. Mientras fue reconstruido, las reuniones municipales hubieron de celebrarse en la Casa de la Asegurada.

En el siglo XVIII se acondicionó una cámara especial para la reina Isabel II, la cual acabó siendo la habitación más característica del edificio, conociéndose como “el Salón Azul”.

A finales del siglo XIX se estableció la llamada “Cota cero”, el punto de referencia que marca el nivel de 0 metros para calcular la altitud en el resto de España.

En 1937 se construyó un refugio antiaéreo para resguardarse de los bombardeos de la Guerra Civil. En 1966 se inauguró la iluminación artística de 122 puntos en torno al Palacio Municipal.

En cuanto a la plaza donde está ubicado, se ha llamado de múltiples maneras paralelamente a los cambios históricos del país: Plaza del Mar, del Ayuntamiento, de Alfonso XII, de la República, 18 de julio y Ayuntamiento (otra vez).

En esta plaza se han ubicado numerosas instituciones: el Instituto de Enseñanza Media, la Real Sociedad Económica de Amigos del País, la Caja de Ahorros o la Junta Provincial de Agricultura, Industria y Comercio. Además, el edificio situado frente a la fachada del Ayuntamiento ha sido Consulado del Mar, y actualmente es sede de la Audiencia Provincial.

También ha servido en diversas ocasiones de plaza de toros, sobre todo a principios del siglo XVIII cuando aún no se había inaugurado la actual. Así mismo, también se han celebrado guerrillas y funciones de moros y cristianos desde hace varios siglos.

Por otro lado, la plaza del Ayuntamiento ha contado siempre con una hoguera propia desde el inicio de la fiesta en 1928 (a excepción de los años de parón por la Guerra Civil). Casi siempre ha sido declarada como “la Hoguera oficial”, aunque en algunas ocasiones ha competido con las demás hogueras en los concursos como un distrito más. Así mismo, ha sido lugar de inicio o final de los tradicionales desfiles de Hogueras.

Desde 1996 se convirtió también en un lugar destacado de la Semana Santa alicantina, pues es aquí donde se encuentran el paso del Cristo Resucitado y la Virgen de la Alegría, y los alicantinos lanzan al aire sus aleluyas de papel.

Por último, señañar además que ha sido un lugar clásico de celebración de los éxitos deportivos (aparte de Luceros) de los equipos locales, como los ascensos del Hércules o los títulos del Calpisa.

 

FUENTES:

- “EL AYUNTAMIENTO DE ALICANTE. HISTORIA DE SU CONSTRUCCIÓN Y ARQUITECTURA” Joaquín Sáez Vidal

- www.alicante.es


 

 


      

 

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