Junta de Obras del Puerto

Fecha de fundación: 
1901
Historia: 

 

Ya en la primitiva Lucentum romana ubicada en el Tossal de Manises el comercio marítimo con otras partes del Imperio Romano y del Mediterráneo era una de las principales fuentes económicas de la ciudad. Su pequeño puerto tenía un muelle de unos 40 metros, estaba ubicado en la actual Albufereta y tuvo una gran actividad.

Es difícil aventurar cuando se construyó el primer muelle en la ubicación actual de Alicante. Se cree que sobre la época musulmana existía ya un embarcadero en la zona de la playa de Babel, donde además de las actividades comerciales pertinentes también destacaba por los barcos construidos en sus astilleros.

El Puerto alicantino experimenta un gran auge con la reconquista cristiana del siglo XIII, cuando el rey Alfonso X el sabio decide darle la exclusiva (junto al de Cartagena) de las expediciones a Ultramar.

Hacia el siglo XIV se construye un nuevo muelle frente a la Puerta del Mar, un lugar más céntrico respecto a la ciudad y cercano al Castillo. Durante un tiempo ambos puertos conviven, aunque la cada vez mayor importancia del nuevo embarcadero hace que la actividad portuaria en la playa de Babel disminuya.

En el siglo XVI el Puerto experimentó una gran actividad gracias al desarrollo económico de España que se convirtió en la primera potencia mundial. La población de Alicante se multiplicó y la economía de la ciudad giraba en torno a su Puerto. Se construyeron almacenes para las mercancías y se reforzaron sus defensas militares.

Se acometen también distintos proyectos para alargar el muelle y mejorar la seguridad naval de los barcos llegados al Puerto. Se van atrasando y no se terminan hasta 1640.

El Puerto también tenía funciones militares de defensa de la ciudad. En 1691 la flota francesa intentó conquistarlo en plena “Guerra de los 9 años”. Aunque finalmente se consiguió evitar su entrada, tanto el Puerto como la ciudad sufrieron diversos bombardeos.

Más dura aún fue la Guerra de Sucesión, en la que Alicante fue bombardeada varias veces por los ingleses, en 1706 y luego en 1709, para conquistar la ciudad y para ayudar a los oficiales británicos recluidos en el Castillo, respectivamente.

A lo largo del siglo XVIII las obras de ampliación asi como de restauración de zonas deterioradas son constantes, y muchas no se terminan pues dependen de financiación que escasamente llega.

Para tratar de dar constancia a las reformas portuarias, en 1803 el Ayuntamiento decide constituir la primera Junta de Obras del Puerto. Su primer presidente fue el propio alcalde Juan Senmanat.

Sin embargo esta primera junta solo se constituyó de manera provisional, con la intención de terminar al fin las obras que se retrasaban desde hacían años. Finalmente, lograron terminar el proyecto iniciado por el arquitecto Manuel Mirallas en 1794.

A finales del siglo XIX el Puerto de Alicante recibe la categoría de “Interés General de Primer Orden” y pasa a estar dirigido por el Ministerio de Fomento. El Ayuntamiento solicita entonces al ministerio la constitución de una Junta de Obras del Puerto, ahora de carácter permanente.

El ministerio accede a esta petición y la nueva junta se constituye en enero de 1901, con José Nicolau Sabater como primer director. Sus primeros objetivos fueron acometer unas obras de ampliación de los muelles del antepuerto, que no culminaron hasta 1922. También se construyó la nueva Lonja de Pescado.

En 1933 se aprobó un nuevo proyecto para añadir nuevos muelles en Poniente que complementaran al de Levante. La Guerra Civil paralizó estas obras.

Durante el conflicto Alicante se convirtió en uno de los puertos más importantes de la República, máxime cuando el ejército franquista iba conquistando todo el resto de la península. En los últimos meses decenas de miles de refugiados huyeron hacia Alicante y los que pudieron se escaparon al exilio desde su puerto. El último barco de exiliados fue el Stanbrook capitaneado por el capitán Archibald Dickson y partió el 28 de marzo de 1939

Las obras comenzadas antes de la guerra no fueron culminadas hasta 1953 bajo la batuta del ingeniero y director de la Junta Pablo Suárez.

También se construyó una pista deportiva en el lugar donde estaban situadas las vías del antiguo tren que llegaba hasta el muelle. La Junta decidió crear un equipo de balonmano propio en 1952 llamado el Obras del Puerto, que se convirtió en uno de las insignias de la ciudad.

Durante los años 50, 60 y 70 la actividad portuaria experimentó un gran crecimiento dado al aumento del comercio con productos derivados del petróleo. Debido al deterioro del muelle de Levante y a su cercanía con la playa del Postiguet, la industria marítima fue desplazándose hacia la zona de Poniente. El clásico muelle quedó más dedicado al creciente turismo que experimentó Alicante durante estas décadas.

Desde entonces el Puerto no ha dejado de crecer. Con la Transición el control del Puerto pasó a la Generalitat Valenciana. En los 80 se acometió otro importante plan de ampliación y urbanización, llevado a cabo por el ingeniero Sergio Campos.

 

FUENTE:

- http://www.puertoalicante.com/


 

          

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