Añadir nuevo comentario
Manuel Ausó y Monzó escuchó
Manuel Ausó y Monzó escuchó hablar por primera vez de Espiritismo en 1871 a través de su hermano2, cuando fue junto a su hijo también homeópata a pasar unos días de semana santa a la casa que el hermano tenía en Aspe. Después de hablarles mucho al respecto, y mostrarles los libros de Allan Kardec, les invitó a la casa de uno de sus amigos que llevaba a cabo sesiones de comunicación a través del trípode, y tras evocar a espíritus conocidos, no solo entrevió, como Kardec con las mesas giratorias, algo digno de estudio, más aún:
Desde aquel instante el hecho de la comunicación con los espíritus fue para mí indudable, y convencido de esta gran verdad me declaré espiritista. Mi conversión a esta nueva doctrina debía estar preparada con mucha antelación, ya que tan fácil me fue recorrer con rápida y vertiginosa mirada sus vastos y luminosos horizontes.
Aquellas experimentaciones le llevarían al estudio de las obras de Allan Kardec y a expresar sus impresiones a algunos de sus más íntimos amigos, en los cuales encontró la cooperación que deseaba, dando finalmente por resultado la fundación de un centro espiritista en Alicante, que al poco de su fundación contaría con más de 400 socios. Siguiendo este ejemplo se fundaron varios centros de estudio en la ciudad y en la provincia alicantina, pero antes de esa fecha había ya numerosos grupos.
Sociedad Alicantina de Estudios Psicológicos
En Abril de 1872 se fusionan los centros de la ciudad La Reunión Alicantina, El Círculo Espiritista, La Sociedad de Estudios Espiritistas, La Caridad, dos círculos privados y la Sociedad de Estudios Psicológicos logrando así llevar a cabo el pensamiento que hacía tiempo germinaba en varios de sus socios. Se había constituido una potente asociación denominada Sociedad Alicantina de Estudios Psicológicos, que nombró a Manuel Ausó su presidente, y entre los vicepresidentes se encontraba el gran Ramón Lagier, el famoso marino y revolucionario. Según palabras del Vizconde Torres-Solanot llegó a ser aquella quizá la más importante y seguramente la más numerosa asociación espiritista que ha habido en España. Siendo destacable los más de mil socios el mismo día de su fundación. Como reza la carta que enviaron al director de la Revista de Estudios Psicológicos, pretendían dar muerte a la hidra indiferentismo, cuyas tres cabezas son la ignorancia, la pereza y la maldad. Sin duda lo consiguieron, preocupando en grado sumo a los poderes eclesiásticos de la región, que veían vaciarse sus templos mientras se llenaban las diarias clases magistrales de la Sociedad Alicantina de Estudios Psicológicos. La mayor parte de los sermones era para condenar a los espiritistas, bajo amenazas de excomunión y herejía a aquellos que osasen leer La Revelación, que si a alguno de sus feligreses le llegaba algún número debían entregarlo directamente a la iglesia o destruirlo por sus propios medios.
Federación Espiritista Valenciana
El 26 de agosto de 1889 tras una reunión de 100 hermanos de diferentes localidades, se constituye la Federación Espiritista Valenciana, que comprendía las provincias de Alicante, Valencia, Murcia, Albacete y Castellón de la Plana. Se acordó que su órgano oficial fuese La Revelación y su presidente efectivo Manuel Ausó y Monzó. Figuraban como presidentes honorarios: Amalia Domingo Soler, el Vizconde Torres-Solanot, Anastasio García López, José Amigó y Pellicer y Juan Chinchilla.

josé alonso (no verificado)
Sáb, 06/08/2022 - 14:29
Enlace permanente