Teatro Principal

Fecha de fundación: 
24 de septiembre de 1847
Historia: 

En 1845 no existía en Alicante ningún edificio con gran aforo habilitado para el teatro, tan solo locales que se convertían asiduamente en improvisados lugares donde montar funciones teatrales. Lo más parecido era el teatro de la calle Liorna, pero ya estaba preocupantemente viejo y desgastado.

Por ello en septiembre de ese mismo año, 21 de los más importantes comerciantes de la ciudad, 2 familias de propietarios y 2 aristócratas se reunieron para debatir la idea de construir un gran teatro en condiciones para la ciudad de Alicante.

Rápidamente se constituyeron en una sociedad de 25 personas con el objeto de conseguir la construcción de dicho teatro. Concienciaron y contaron con el apoyo de una buena parte de los alicantinos, y apenas 3 meses después el Ayuntamiento accedió a habilitar los terrenos de la Plaza de Ruperto Chapí (ahora no se llama así) para la edificación de un nuevo Teatro Principal.

La dirección de las obras cayó en las manos del arquitecto Emilio Jover. La construcción marchó a buen ritmo y a los 20 meses de comenzarse ya estaba el Nuevo Teatro terminado.

Muchos coincidieron en considerar al nuevo teatro como el más bello de los entonces existentes en España. De claro estilo neoclásico, Jover se inspiró para su diseño en el Congreso de los Diputados de Madrid y en el templo de la Magdalena de París, así como en los antiguos templos griegos.

Las decoraciones del gran salón interior fueron obra del artista catalán José Planella, que se inspiró en La Alhambra granadina y en el Alcázar de Sevilla.

Así el 25 de septiembre de 1947 pudo inaugurarse el Nuevo Teatro (llamado así para distinguirlo del ya existente en la calle de Liorna). Fue con la famosa obra de Gil y Zárate Guzmán el bueno.

Sin ninguna duda, el hombre clave que más velo por el funcionamiento y la buena marcha del Teatro fue el director su orquesta, Francisco Villar. El músico fue el que llevó la iniciativa de las empresas que explotaron el teatro, así como fue el encargado de gestionar la mayor parte de los asuntos internos del mismo.

Así mismo, fue Francisco Villar en los más de 40 años que estuvo en activo en el Teatro, quien llevó a cabo algunas de las negociaciones que culminaron con la visita de muchos de los artistas más destacados de la época al Teatro, como Ana Lagrange, Cristina Villó, Sofía Peruzzi, María Barrientos y Julián Gayarre; así como prestigiosas compañías teatrales que realizaron numerosas funciones e incluso estrenaron importantes directores en Alicante, como Zorrilla.

A partir de 1957 el Teatro estaba ya tan consolidado en la ciudad que dejó de conocerse como el “Nuevo Teatro”, cambiando su denominación a “Teatro de Alicante” y poco después a su actual nombre de “Teatro Principal”. No en balde, la Reina de España Isabel II vino a Alicante en el 58 y presenció una ópera en él. 13 años después, haría lo propio el Rey Amadeo I.

Una de las noches más comentadas y recordadas fue en 1878, cuando se organizó una función con 4 leones africanos. También  es digna de destacar las representaciones conmemorativas que en 1881 se hicieron en honor al segundo centenario de la muerte de Calderón de la Barca.

Como gran edificio cultural de la ciudad, pronto también empezaría a acoger otras muchas actividades culturales, resaltando la Exposición Nacional de Cultura habida en 1894, en la que fueron premiados los artistas Joaquín Sorolla e Ignacio Picazo.

Otra fecha marcada de la historia del Teatro Principal fue la del 11 de noviembre de 1896, día en el que se realizó en su gran salón la primera sesión cinematográfica de la historia de Alicante, y una de las primeras de España.

Siguiendo los pasos de sus antecesores en el trono, el Rey Alfonso XII también visitó el Teatro en 1909.

Una nueva etapa nació para el Principal a partir de 1910-11, cuando unos cuantos alicantinos compraron la empresa del teatro, a la que le dieron el título de PLC. Finalmente, dicha empresa quedó en manos de Luis Altolaguirre y Luis Penalva.

Posiblemente, el teatro vivió entonces sus mejores años de más vitalidad. Los nuevos gestores crearon abonos de temporada para la asistencia al Teatro. De esta manera se le dio un ambiente mucho más familiar, al mismo tiempo que se abarataban los precios y se hacía la cultura más accesible para todos los alicantinos.

Destaca también en esta época la frecuente frecuencia sobre el escenario de la prestigiosa actriz Margarita Xirgu que sobre todo en 1915 representó diversas obras que encandilaron al respetable.

También adquirieron especial relevancia las funciones del Carnaval, que alcanzaron cierta fama en el resto del territorio nacional. No obstante, la tradición carnavalera acabó evolucionando con el paso de los años en una fiesta más callejera que representativa, por lo que terminó por perderse dicha tradición.

En el centenario del fallecimiento del ilustre médico alicantino Javier Balmis, que ayudó a erradicar la viruela en el mundo, se celebró en el Teatro un congreso de medicina dedicado a su persona al que asistieron muchas grandes personalidades. Se presentó una placa con su nombre, hecha por Vicente Bañuls, que

En 1930 se vivió otra memorable noche cuando volvió a Alicante Margarita Xirgu a representar la obra de García Lorca “Mariana Pineda”, con decorados diseñados por el mismísimo Salvador Dalí.

Al año siguiente se estrena en el Principal ante la presencia de Manuel Azaña (entonces Ministro de la Guerra) el Canto rural a la República, compuesta por el célebre músico alicantino Óscar Esplá.

El fallecimiento de Luis Altolaguirre supone una gran losa en el avance del Teatro, más aún cuando ocurre poco antes del inicio de la Guerra Civil. Durante los años de la contienda bélica el Teatro prácticamente cerró sus puertas. Como colofón, el 28 de febrero de 1939 una bomba cayó en él, dejándolo prácticamente destruido.

En tiempos difíciles de tanta escasez como en la Posguerra, la ciudad de Alicante hizo un gran esfuerzo para reconstruir su Teatro Principal con la mayor brevedad posible. Ya el mismo año de 1936, tras el fin de la guerra, se puso en marcha la obra de reconstrucción, encargada al arquitecto Juan Vidal, merced a la financiación de la Caja de Ahorros de Alicante (más tarde conocida como CAM y hoy Banco Sabadell).

Una gran y alegre noticia en medio de aquellos turbios tiempos supuso la reapertura del Teatro Principal la noche del 10 de octubre de 1941.

En 1947 se produjo otro feliz acontecimiento a celebrar, el centenario del Principal. Al igual que ocurriera en aquella tarde de 1847, se representó la obra de Guzmán el bueno, esta vez de la mano del director Luis B. Arroyo.

Conforme el país y la ciudad fueron recuperándose de la Guerra, el Teatro fue de la mano recuperando su mayor esplendor de antaño. Un momento muy emotivo fue cuando en 1950 los poetas de Lara capitaneados por Conrado Blanco provocaron tanto entusiasmo entre el público, que finalmente decidieron repetir actuación escasos días después.

Con la recuperación del reclamo por el teatro y las artes escénicas, el Principal poco a poco fue quedándose más pequeño el escenario, al mismo tiempo que se hacía más patente la necesidad de modernizar algunos de sus mecanismos. Por ello, finalmente en 1985 se acometió una reforma que amplió tanto el escenario como su tramoya.

En 1995 se volvió a recuperar la tradición de las visitas reales cuando SSMM Juan Carlos I y Sofía asistieron al Teatro.

En la actualidad, el Teatro Principal es sin duda uno de los edificios más representativos de Alicante, así como parte básica del patrimonio de la ciudad. En él se han representado y se representan innumerables obras, conciertos, óperas, musicales, zarzuelas, ballets, etc. Es una frecuente plaza fija en las giras teatrales de las más importantes obras nacionales, incluso algunas estrenan en él. También actúan recurrentemente sobre su escenario prestigiosas compañías internacionales.

Probablemente, más de siglo y medio después de su inauguración, siga siendo el mayor centro cultural de la ciudad.

 

FUENTE:

- http://www.teatroprincipaldealicante.com/

 


   

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