Bombardeos sobre Alicante durante la Guerra Civil (1936-39)

Fecha: 
5 de noviembre de 1936 - 25 de marzo de 1939
Descripción: 

 

Bombardeo sobre el Puerto (12-7-38)

Ruinas tras el bombardeo sobre el Mercado Central (25-5-38)

Mapa guía para los pilotos italianos

Barco hundido por un bombardeo

La refinería de CAMPSA es alcanzada por las bombas (28-11-39)

Refugio antiaéreo de la Plaza Séneca

 

Beligerantes:

BANDO SUBLEVADO:

Mando militar español sublevado

Tercer Reicht alemán

Reino de Italia

BANDO REPUBLICANO:

Gobierno de la República

Unión Soviética

 

 
Comandantes:

Enrique Cánovas Lacruz

Tullio De Prato

Anselm Brasser

Santiago Pérez Frau

Manuel Hernández Arteaga

Ricardo Burillo Stholle

 
Fuerzas en combate:

Aviones italianos Savoia-Marchetti

Aviones alemanes Junker

Otros aviones e hidroaviones

Varios buques de guerra

Varios submarinos

Alrededor de 20 piezas antiaéreas

Aviones rusos Polikarpov

 

 
Duración de la batalla:
5 de noviembre de 1936 - 25 de marzo de 1939
 
Bajas:
Desconocidas (poco numerosas o ninguna)

Alrededor de 500 entre civiles y militares

 
Resultado:
Alicante resiste bajo la soberanía de la República pero sufre enormes víctimas y destrozos
 
Consecuencias:

- Gran pérdida de vidas humanas y destrucción de multitud de edificios

- Construcción de casi centenar de refugios antiaéreos por toda la ciudad

- Aumento de la represión política y los asesinatos indiscriminados del Terror Rojo en Alicante

- Gran éxodo de miles de alicantinos

 

ANTECEDENTES:

El 17 de julio de 1936 se produce un golpe de estado militar en España apoyado por algunos sectores políticos de la derecha en contra del Gobierno de la Segunda República. Dicho golpe de estado fracasa en Madrid pero triunfa en algunas partes del territorio español. La mayoría de los golpistas se resisten a rendir sus posiciones, por lo que acaban formando su propio ejército y declarando la guerra al Gobierno. Estalla así la Guerra Civil Española.

En la ciudad de Alicante había también un regimiento de soldados con el gobernador militar José García-Aldave al mando en el Cuartel de San Francisco. En una llamada telefónica producida el 20 de julio García-Aldave aseguró a Diego Martínez Barrio (presidente del Congreso) que su regimiento se mantenía fiel al Gobierno republicano. Incluso accedió a mandar algunos hombres a combatir contra los sublevados de Almansa. Sin embargo el general ordenó a la mayoría de sus soldados que no abandonaran el Cuartel, un gesto que algunos interpretaron como que estaba esperando acontecimientos para sublevarse. Finalmente el 23 de julio las tropas salieron pacíficamente, confirmándose así que Alicante seguía bajo la autoridad política gubernamental. García-Aldave fue destituido de su cargo (y unos meses después fusilado), ocupando su puesto el coronel Santiago Pérez Frau.

La mayor parte de las Islas Baleares quedaron dominadas por el bando sublevado. Esto supuso una oportunidad a dicho bando de que sus aviones militares pudieran despegar desde las islas (casi siempre desde el aeropuerto Son Sant Joan de Mallorca) para atacar fácilmente el Mediterráneo. Precisamente Alicante era un objetivo predilecto por su cercanía, su tamaño y sobre todo por la importancia naval de su puerto marítimo para el abastecimiento del bando republicano.

A pesar de que el 9 de septiembre de 1936 prácticamente todos los países europeos firmaron un Pacto de No Intervención en la Guerra Civil Española, tanto Alemania como Italia lo incumplieron constantemente pues sus respectivos dictadores Adolf Hitler y Benito Musolini ayudaron al bando sublevado con tropas y armamento. Esto permitió a los sublevados de disponer de una amplia aviación, pues la mayor parte de los pocos aviones militares españoles existentes habían quedado bajo el control del Gobierno republicano. A la unidad de aviones cedidos por el Tercer Reich al bando sublevado se la denominó como la Legión Cóndor.

Igualmente la Unión Soviética también incumplió el pacto y su dictador Iosif Stalin colaboró con el bando republicano. De hecho el primer gran transporte de alimentos (2.000 toneladas) que la URRS realizó hacia territorio de la República Española llegó a Alicante el 25 de septiembre de 1936 a través del barco mercante Neva procedente desde Odesa. Todas estas ayudas fueron clandestinas, pues oficialmente ni Alemania, ni Italia, ni la Unión Soviética participaban en la guerra española.

Normalmente los objetivos que buscaban los aviones sublevados en Alicante eran los barcos. Casi todo eran buques mercantes de carga pues los buques de la Marina Republicana solían anclar en el cercano puerto de Cartagena. Por tanto el Puerto alicantino recibió una gran cantidad de bombas.

Los sublevados también solían bombardear las instalaciones militares como Cuartel de San Fernando, el Gobierno Militar o los aeródromos ubicados en Rabasa y El Altet, igual que industrias como la refineria de CAMPSA o la fábrica química Cros. También en algunas ocasiones pretendían cortar o dificultar los viajes y envíos de armamento a otras ciudades bombardeando la Estación central de ferrocarril o la Estación de Benalúa. No obstante en no pocas ocasiones los aviones apuntaron específicamente hacia las casas residenciales con objeto de desmoralizar a la población civil alicantina.

Se instalaron varios sistemas de alerta temprana para tratar de avisar a la población ante un ataque. Eran amplificadores de sonido y telecospios que estaban situados en el Puerto, el Postiguet, el Castillo de Santa Bárbara, el Castillo de San Fernando el camino viejo a Elche y Aguamarga. También había algunos detectores menores en el centro urbano.

Así mismo se colocaron defensas antiaéreas en el cabo La Huerta, la Serra Grossa, Rabasa, Babel, el camino viejo de Elche, la carretera de Cartagena, el monte Benacantil y La Montañeta. Al menos 9 de estos puntos estaban dotados de cañones automáticos Oerlikon de 20 mm de fabricación suiza. Otros 4 puntos tenían piezas Schneider-Trubia 75/28 mm francesas de tiro terrestre adaptadas a tiro antiaéreo. También había una pieza Vickers 76,2/40 mm, británica. En el castillo de San Fernando además se ubicaban 3 piezas Skoda 76,5/40 mm de fabricación checa. En general todas estas piezas eran más bien anticuadas para la época.

Para dificultar la acción de estos antiaéreos, la mayoría de los ataques se producían por la noche. Por ello también se instalaron 8 proyectores, algunos fijos y otros móviles, que iluminaban el cielo durante los bombardeos.

También había una escuadrilla de aviones soviéticos de caza Polikarpov I-15 , popularmente conocidos como "Chatos", con base en Rabasa. Su función teórica era despegar para defender la ciudad ante un ataque aéreo, aunque en la prática esto no ocurrió pues fueron empleados para otras batallas a lo largo de España o bien llegaron siempre tarde. 

 

LA BATALLA:

El 5 de noviembre de 1936 de madrugada se produjo el primer bombardeo aéreo sobre Alicante, causando las 2 primeras víctimas mortales. Fue a cargo de un hidroavión alemán Heinkel He-59 de la AS/88 que había despegado en la base de El Atalayón en Melilla y soltó 10 bombas.

De nuevo la aviación nazi atacó Alicante el 28 de noviembre, esta vez con 16 aviones Junker 52/3 que partieron desde Melilla comandados por el teniente Anselm Brasser y el capitán Krafft von Dellmensingen. Fue a modo de represalia por la ejecución de José Antonio Primo de Rivera que se había producido en la prisión alicantina 8 días antes. Este bombardeo se llevó a cabo en varias tandas durando más de 7 horas desde que cayó la primera bomba hasta la última, y habitualmente fue recordado entre los alicantinos como "el bombardeo de las 8 horas". Las 160 bombas que cayeron causaron numerosos destrozos materiales tanto en la ciudad como incluso en Tabarca. Su objetivo prioritario fueron los depósitos de CAMPSA. También provocó 3 muertos y 26 heridos.

Al día siguiente varios milicianos sacaron a 51 presos políticos de la cárcel de Alicante para asesinarlos sin juicio en el Cementerio de San Blas como respuesta al bombardeo, a pesar de que no existía prueba alguna de que ninguno de los ejecutados tuviera la más mínima relación con el ataque.

Estos 2 primeros bombardeos causaron gran pánico entre la población, por lo que empezaron a construirse multitud de refugios antiaéreos por toda la ciudad. Cuando las alarmas detectaban aviones aproximándose a la ciudad hacían sonar fuertemente varias sirenas que se instalaron por las calles, para así advertir a los vecinos y que pudieran acudir a los refugios. Algunos alicantinos dormían todas o casi todas las noches en los refugios, incluso aunque no hubieran bombardeos.

El 10 de julio de 1937 el Ayuntamiento aprobó la creación de una Junta Local de Defensa Pasiva, cuyo objetivo principal fue conseguir financiación para construir más refugios. Se realizaron varias peticiones (con poco éxito) al Gobierno republicano así como colectas vecinales e incluso corridas de toros con este fin. Llegaron a construirse un total de 92 refugios que en su conjunto podían albergar hasta unas 35.000 personas. El más grande estaba ubicado en la plaza Séneca. Aún con todo hubo muchas críticas hacia la lentitud de las obras de construcción. De hecho el objetivo final de la Junta era llegar a una capacidad total de alrededor de unas 100.000 personas pero diversos refugios se quedaron a medio construir o en proyecto.

Hubo también numerosos alicantinos que abandonaban la ciudad por las noches para dormir más seguros en el campo o que incluso llegaron a irse a vivir fuera. En algunos hogares solo el cabeza de familia permaneció en Alicante por motivos de trabajo mientras que el resto de familiares (niños, esposa, abuelos...) se mudaron. Incluso algunos concejales también huyeron de la ciudad. A todas estas personas se les solía conocer como "La columna del miedo".

Además de los ataques aéreos, también algunos submarinos del bando sublevado se acercaron hasta la ciudad con objeto de hundir barcos militares y mercantes republicanos. Se conoce que el 26 de julio el submarino italiano Torricelli hundió al mercante Cabo de Palos cerca de Alicante.

Pasarían bastantes meses hasta el siguiente bombardeo aéreo, que se produjo en la madrugada de 11 agosto de 1937 por un avión trimotor lanzando 6 bombas sobre la Estación de Benalúa, sin víctimas mortales. Luego intentó destruir con fuego ametrallador 3 barcos cargueros procedentes desde Valencia a la altura del Cabo de la Huerta, pero fracasó en este intento pues dicho buque estaba protegido por buques de guerra que dispararon hacia el avión para hacerlo huir.

4 días después fue avistado el barco naval 'Canarias' del ejército sublevado cerca de Alicante por lo que 2 aviones Polikarpov salieron desde Rabasa con intención de bombardearlo, pero la operación fracasó.

Durante esta primera fase de la Guerra Civil no se produjeron más ataques sobre Alicante principalmente por 2 razones. La primera porque la ciudad fue uno de los principales puertos de escape de simpatizantes del bando sublevado que acudían aquí buscando algún barco que les sacara de la zona republicana (de hecho Ramón Serrano Súñer, el propio cuñado de Franco, escapó embarcando en Alicante). La segunda porque el ejército sublevado estaba también pendiente de otros frentes de guerra donde necesitaba de los aviones como el norte peninsular, la Sierra de Guadarrama o Andalucía.

Sin embargo hacia el otoño de 1937 los barcos internacionales (sobre todo argentinos) que rescataban a los refugiados ya habían sacado a más de 1.000 personas y dejaron de llegar a Alicante. Además la ofensiva sublevada del Norte concluyó con éxito, logrando conquistar sus úlimos objetivos en el País Vasco y Asturias.

A partir de este momento el bando sublevado centró su campaña de bombardeos en los territorios del este penínsular que aún resistían bajo la autoridad de la República. Para ello el 30 de septiembre llegó una docena de aviones italianos Savoia-Marchetti S-79 'Sparviero' al aeropuerto de Mallorca, que a partir de ese momento serían los más utilizados para bombardear las costas alicantinas. Esa misma noche lanzaron su primer ataque sobre el Puerto y la playa del Postiguet, soltando 40 bombas sobre las 23h que causaron 6 heridos. 

El 5 de octubre de 1937 el mando franquista nombra a Enrique Cánovas Lacruz como Comandante General de Baleares, convirtiéndose así en el principal organizador de los bombardeos áreos sobre el Levante republicano. El 8 de octubre ordena un ataque a Alicante por el cual soltaron 30 bombas sobre el Puerto, provocando 12 heridos. 

En la noche del 20 de noviembre se produjo un nuevo ataque perpretado por 3 aviones italianos que lanzaron 37 bombas. Mucho más grave fue el bombardeo del día siguiente sobre el Puerto y la zona de San Antón que causó 37 muertos y 60 heridos sobre todo debido a que parte de las 19 bombas destruyeron el refugio a medio construir ubicado en la calle Huerta.

De nuevo otro bombardeo cayó el 10 de diciembre, pero esta vez fue por mar a través de varios buques de guerra que realizaron 30 disparos provocando 3 muertos y 32 heridos. El 28 de enero y el 5 de febrero de 1938 por la mañana la ciudad sufrió 2 nuevos ataques aéreos, éste último centrado sobre todo en el Aeródromo de El Altet con 44 bombas que provocaron 30 heridos. El 6 de marzo por la noche un nuevo avión lanzó 2 bombas sobre Alicante. También en la noche del 8 de abril, con 12 bombas lanzadas sobre el Puerto y otros puntos. Hacia aquella época el general Manuel Hernández Arteaga fue nombrado nuevo gobernador militar de Alicante.

Sin duda el periodo más sangriento que vivió Alicante fue la primavera-verano de 1938, cuando la ciudad se convirtió en un auténtico infierno de fuego. Ésta es la relación de los siguientes ataques sufridos:

13 de mayo. Caen 36 bombas sobre la ciudad a las 1:30 de la madrugada. Solo hay constancia de una persona herida.

17 de mayo. Caen 12 bombas sobre la ciudad a las 13h.

18 de mayo. Caen 10 bombas sobre las instalaciones de CAMPSA a las 5 de la mañana.

22 de mayo. Caen 10 bombas sobre la ciudad a las 4 de la madrugada.

El 25 de mayo de 1938 se produjo el bombardeo aéreo más letal de toda la Guerra Civil sobre Alicante (y sobre cualquier otro punto de España). Alrededor de 300 personas fallecieron a causa del ataque de 7 aviones italianos Savoia-Marchetti a partir de las 11 de la mañana. La mayor parte de las bombas cayeron en el Mercado Central, donde resultaron muertos o heridos multitud de vendedores y compradores que se encontraban allí en ese momento.

También cayeron bombas aquel fatídico 25 de mayo en otros puntos de la ciudad como en la plaza Gabriel Miró; las calles Vicente Inglada, Gerona, Ángel Pestaña (actual San Francisco), San Fernando, Pintor Agrasot y Pintor Velázquez; en las cercanías del Club de Regatas y en varios objetivos militares. Los aviones entraron por tierra adentro a pesar de haber despegado en Mallorca para burlar los sistemas de alerta, lo cual contribuyó a que la población no pudiera resguardarse y la masacre fuera aún mayor. La operación estuvo coordinada por los capitanes italianos Tullio De Prato y P. Zigiotti.

Tras este ataque Alicante fue noticia en todo el mundo, y se produjo una gran condena de la comunidad internacional contra el bando sublevado por disparar contra la población civil. Gran Bretaña, Francia y el Vaticano presentaron protestas oficiales en contra del mando sublevado (en aquel momento ya dirigido por el general Francisco Franco).

Ante este brutal incremento de bombardeos aéreos, las autoridades políticas locales tuvieron que tomar medidas más drásticas que afectaron a las rutinas de la población como la prohibición de encender luces durante la noche o el cierre de todas las escuelas.

La aviación sublevada continuó masacrando Alicante durante todo el verano, produciéndose la mayoría de estos ataques sobre el Puerto. Éstos fueron los siguientes bombardeos:

3 de junio. Caen 40 bombas sobre el Puerto casi a medianoche. 

5 de junio. Caen 30 bombas sobre el Puerto pasadas las 4 de la madrugada. Es incendiado el barco petrolero británico Manyad, causando un muerto.

6 de junio. Caen 50 bombas sobre la ciudad a las 11:15 h causando 42 muertos y 100 heridos. Ese mismo día justo antes de medianoche caen otras 36 bombas sobre el Puerto resultando hundido el mercante británico Penthanes London.

7 de junio. Caen 30 bombas sobre la ciudad a mediodía causando 8 muertos y 50 heridos. Ese mismo día sobre las 23:15 caen otras 20 bombas causando 2 heridos. 

8 de junio. Caen 33 bombas a las 9:30 h.

9 de junio. Caen 40 bombas poco después de la medianoche. Ese mismo día a las 12:45 caen 12 bombas sobre Floreal del Raspeig (actualmente llamado San Vicente del Raspeig) y Rabasa causando 12 muertos. Ya por la noche vuelven a caer 40 bombas a las 23:30.

10 de junio. Caen 25 bombas a mediodía arrojadas por 3 aviones causando 8 muertos y 12 heridos. Ese mismo día caen otras 30 bombas a las 17:45 h causando 6 muertos y 10 heridos.

11 de junio. Caen 50 bombas poco después de la medianoche causando un muerto y 4 heridos.

13 de junio. Caen 40 bombas a las 10 de la mañana. En realidad los 4 aviones que perpretaron este ataque tenían como objetivo Valencia, pero se desviaron hacia Alicante por el tiempo nublado que hacía en la capital valenciana.

15 de junio. Caen 30 bombas a las 10 de la mañana arrojadas por 3 aviones causando 10 muertos.

17 de junio. Caen 36 bombas a las 9 de la mañana sobre el aeródromo de El Altet causando 2 muertos y 5 heridos.

21 de junio. Caen 50 bombas a las 17:30 h arrojadas por 4 aviones alemanes Heinkel sobre el Puerto y la Estación de ferrocarril causando 1 muerto y 3 heridos.

25 de junio. Caen 75 bombas a mediodía sobre el centro de la ciudad y otros barrios causando 39 muertos y 60 heridos.

26 de junio. Caen 40 bombas cerca del mediodía

27 de junio. Caen 40 bombas a las 9 de la mañana sobre el Puerto. Fue hundido un barco mercante británico así como hubo un muerto y 3 heridos.

28 de junio. Caen 100 bombas a mediodía arrojadas por 8 aviones Savoia sobre el aeródromo de Rabasa, Floreal del Raspeig y Villafranqueza. Los aviones bombardeos fueron atacados por varios cazas soviéticos Polikarpov, aunque no consta que derriabaran ninguno.

En total se realizaron 21 bombardeos sobre Alicante a lo largo del mes de junio, causando unos 140 fallecidos. Continuamos con la relación de ataques en el resto del verano del 38:

4 de julio. Caen 60 bombas a las 10:30 h arrojadas por 4 aviones sobre el aeródromo de Rabasa. Los aviones bombardeos fueron atacados por varios cazas soviéticos Polikarpov, aunque no consta que derriabaran ninguno.

5 de julio. Ataque sobre la ciudad.

12 de julio. Varios aviones Savoia lanzan bombas sobre el Puerto.

14 de julio. Caen 60 bombas a las 10:30 h sobre la playa del Postiguet causando 2 heridos.

17 de julio. Caen 100 bombas a mediodía sobre el Puerto y el Postiguet causando 2 muertos y 5 heridos.

20 de julio. Caen 60 bombas por la mañana arrojadas por 5 aviones sobre el Puerto, sin causar víctimas

25 de julio. Caen 52 bombas por la mañana arrojadas por 4 aviones Savoia sobre las 2 estaciones ferroviarias de Alicante, la avenida Francisco Ascaso (actualmente llamada General Marvá) y el barrio de la Libertad (actualmente llamado San Blas) causando 13 fallecidos y 23 heridos.

29 de julio. Bombardeo sobre el casco antiguo, el Puerto y el Postiguet. Quedan destrozados varios edificios como el teatro Moderno y también los balnearios Alhambra y Diana en la playa.

6 de agosto. Bombardeo en la mañana perpetrado por 6 aviones sobre Vistahermosa causando 2 muertos.

8 de agosto. Caen 48 bombas por la mañana arrojadas por 5 aviones. La defensa antiárea de la ciudad evitó daños mayores pues si bien el objetivo era la Estación, el fuego artillero obligó a que los aviones se desviaran y la mayoría de las bombas cayeron sobre las afueras campestres sin causar víctimas mortales ni destrozos relevantes.

10 de agosto. Caen 100 bombas a las 10:45 h sobre el barrio de El Pla lanzadas por 5 aviones Savoia y sobre la zona de los 12 Puentes en el barrio de La Armonía (actualmente llamado San Gabriel) causando 8 muertos y 25 fallecidos. Ese mismo día por la tarde aparecieron 5 aviones Junker sobre el cielo alicantino, arrojando bombas sobre el Raval Roig y la zona del Paseo de los Mártires (actual Explanada) en 2 tandas causando 7 muertos.

13 de agosto. Bombardeo perpretado por 5 aviones Savoia a las 11 de la mañana sobre el Puerto y la zona de la Plaza Séneca causando un muerto y 4 heridos. Uno de los Savoia fue alcanzado por las defensas antiaéreas, aunque pudo regresar a su base en Mallorca sin estrellarse.

15 de agosto. Bombardeo sobre La Florida, Benalúa y el Cementerio de San Blas causando daños en el Reformatorio de Adultos (actuales Juzgados de Benalúa). Por el fuego artillero los aviones se retiraron y lanzaron las bombas que les quedaban sobre el Puerto hundiendo el barco mercante británico 'Noemi Julia London'.

20 de agosto. Bombardeo a las 11 de la mañana sobre las instalaciones de CAMPSA, si bien la mayor parte de las bombas cayeron en el mar y apenas causaron daños. Los aviones también intentaron bombardear la ciudad, pero fueron rechazados por las baterías antiaéreas.

25 de agosto. Caen 50 bombas a las 9:45 h sobre el centro urbano perpretado por 5 aviones que causaron 12 muertos, 54 heridos, 10 edificios destruidos y daños en otros 10 inmuebles.

30 de agosto. Bombardeo a las 11:15 sobre el Puerto causando 5 muertos.

31 de agosto. Bombardeo a las 22:15 sobre el Puerto. Los disparos de las defensas antiaéreas desviaron la ruta de los aviones, que arrojaron la mayor parte de las bombas sobre el mar por lo que apenas hubo daños destacados.

6 de septiembre. Bombardeo por la mañana sobre el Puerto perpretado por 5 aviones Savoia.

18 de septiembre. Bombardeo sobre el Puerto y el Casco Antiguo.

29 de septiembre. Caen 20 bombas por la mañana arrojadas por 5 aviones sobre el Puerto hundiendo un barco.

30 de septiembre. Caen 45 bombas casi a mediodía arrojadas por 5 aviones Savoia sobre la fachada marítima, siendo alcanzados varios edificios del Paseo de los Mártires y alrededores como el Hotel Palace.

1 de octubre. Bombardeo sobre el Puerto.

A partir de octubre de 1938 el bando sublevado cambió de estrategia y comenzó a combinar los bombardeos militares con otros "bombardeos solidarios". Estos últimos consistían en arrojar comida junto a propaganda franquista, con el fin de desmoralizar a la población que aún siguiera creyendo en la victoria republicana. El primero de estos bombardeos sobre Alicante se produjo el 5 de octubre cuando 2 hidroaviones italianos CANT Z.506 arrojaron unos 20 sacos de pan acompañados de panfletos que rezaban:

"En la España nacional, una, grande y libre, no hay un hogar sin lumbre ni una familia sin pan. Vuestros jefes exportan las cosechas y malgastan el oro en propagandas calumniosas o en comprar armas con que prolongar vuestra agonía. La España nacional siente la angustia que padecéis y os envía una muestra de su recuerdo para los niños, las mujeres y los ancianos. Todo es mentira, todas las propagandas rojas. Éste el pan de cada día en la España de Franco, el que guardamos en nuestros graneros para compartirlo el día de la liberación con los hermanos católicos".

El 31 de octubre volvieron a bombardear la fachada marítima cayendo bombas en el Paseo de los Mártires y la Plaza de la Constitución (actual Portal de Elche) causando una nueva víctima mortal y otro herido.

Por el segundo aniversario de la ejecución de Primo de Rivera en Alicante, el 20 de noviembre de 1938, el bando sublevado preparó una operación especial. En esta ocasión varios aviones italianos sobrevolaron la prisión de La Florida donde fue fusilado lanzando flores y panfletos propagandísticos desde el aire.

El 7 de diciembre se produjo otro ataque sobre el Puerto y los alrededores de la Plaza Séneca, causando 2 heridos. 

A pesar de las constantes demandas por parte de las autoridades políticas locales hacia el Gobierno de la República, hasta diciembre de 1938 no se reforzaron las defensas aéreas con la creación del llamado Grupo Fijo de Alicante. Estaba formado sobre todo por efectivos y material venido desde Los Alcázares. Se montaron 5 modernas piezas soviéticas 76,2/55 mm fabricadas en 1931. Dichas piezas se ubicaron 2 en el Castillo de Santa Bárbara, 2 en Babel y la otra en el Castillo de San Fernando.

Lo cierto es que estos refuerzos llegaron ya bastante tarde pues la guerra estaba prácticamente perdida para la República y por aquel entonces los ataques aéreos ya se habían combrado más de 400 vidas en Alicante. A lo largo de toda la contienda apenas consta que las defensas antiaéreas alicantinas derribaran un par de aviones enemigos. Esto se debió en gran parte a lo obsoletas que estaban la mayoría de las piezas militares.

Algunos vecinos alicantinos consideraban que esta palpante ineficacia de las defensas antiaéreas se debía sobre todo a la abultada presencia de sujetos quintacolumnistas infiltrados en el ejército. Ciertamente es difícil comprender las razones por las cuales los aviones caza soviéticos acuartelados en Rabasa nunca o casi nunca despegaban a tiempo para enfrentar a los aviones enemigos. 

El 25 de enero se produjo un nuevo bombardeo aéreo sobre el Puerto, y al día siguiente otro ataque con el mismo objetivo. El 5 de febrero por la mañana volvieron a caer bombas sobre el Puerto y la ciudad en 2 tandas. Hubo nuevos ataques los días 6, 10, 12, 13 (fue alcanzada la Estación ferroviaria de La Marina), 22, 23 y 27.

Durante los primeros meses de 1939 el Gobierno Republicano se dividió en 2 facciones: los partidarios de seguir resistiendo el avance sublevado hasta las últimas consecuencias como el presidente Juan Negrín, y los partidarios de rendirse como el coronel Segismundo Casado. A principios de marzo se produjo un golpe de estado interno liderado por Casado, quien al asumir el mando ordenó a todas las tropas republicanas rendirse. Etelvino Vega Martínez, el gobernador militar de Alicante que había nombrado por Negrín el 3 de marzo, fue destituido por el nuevo Gobierno republicano casadista solo 2 días más tarde e incluso hecho preso en la ciudad. El nuevo hombre de poder que quedó en la zona tras estos acontecimientos fue el coronel Ricardo Burillo.

En el mes de marzo hubo bombardeos sobre Alicante los días 1, 3, 6, 25 y 28 de marzo. El último se produjo apenas unos minutos más tarde de que el barco británico Stanbrook zarpase del Puerto con unos 2.800 refugiados a bordo. No causó víctimas mortales, pero sí sembró el pánico entre los alrededor de 8.000 refugiados que no pudieron embarcar por falta de espacio y que abandonaron rápidamente los muelles para ponerse a cubierto. Por aquella fecha la gran mayoría de las principales autoridades políticas y militares de la República ya se encontraban en el extranjero.

En total el bando sublevado sometió a Alicante a 78 bombardeos (en 72 días diferentes) durante los 3 años que duró la contienda bélica. Además de sufrir el bombardeo más mortal de toda la guerra (el del 25 de mayo de 1938), fue la cuarta ciudad que contabilizó más víctimas mortales en toda España (por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia).

Una división italiana de tropas llegó a Alicante por tierra el 30 de marzo de 1939, conquistando sin apenas resistencia la ciudad y poniendo fin a la Guerra Civil.

 

CONSECUENCIAS:

  • Los 78 bombardeos que sufrió Alicante provocaron la muerte de unas 500 personas entre civiles y miltares. El número de heridos fue mucho mayor. Además alrededor de 700 edificios fueron dañados (250 quedaron en estado totalmente ruinoso). La ciudad perdió gran parte de su población durante estos años de la guerra, no solo por las bajas sino sobre todo por el importante éxodo de alicantinos que abandonaron la ciudad por miedo a las bombas o por razones políticas.

 

  • Desde un punto de vista estrictamente militar, la campaña de bombardeos sobre Alicante y en general sobre el Mediterráneo republicano fue bastante exitosa para el bando sublevado. La aviación franquista logró destruir numerosos barcos (ya fueran militares o mercantes) y piezas armamentísticas que eran importantes para el ejército republicano, a cambio de muy pocos aviones derribados.

 

  • El objetivo de los ataques también era en gran parte lograr desmoralizar a la población alicantina así como castigar el Terror Rojo, sobre todo aquellos que iban dirigidos hacia las zonas residenciales. En los primeros compases consiguieron justo el efecto contrario, pues los ejecuciones y asesinatos políticos contra personas consideradas simpatizantes del bando sublevado aumentaron en la ciudad. Sin embargo conforme el número de bombardeos incrementó en 1938 la fe de muchos alicantinos en una victoria republicana se fue desvaneciendo, al mismo tiempo que disminuyó la represión política. Aún con todo, cabe señalar que la población alicantina continuó resistiendo hasta el final de la guerra y no se produjo ningún tipo de inserección o levantamiento interno como sí ocurriría en otras ciudades fuertemente bombardeadas caso de Barcelona, Madrid o Cartagena.

 

  • En general Alicante pasó menos problemas de hambrunas que otras ciudades, sobre todo dado que fue uno de los pocos puertos marítimos que el bando republicano conservó durante toda la guerra y por tanto una de las principales puertas de entrada de víveres. Aún así, los continuos destrozos que ocasionaron los bombardeos sobre el Puerto y los barcos provocaron que el tráfico marítimo se resintiera desde 1938 y la comida empezara a escasear.

 

  • Los bombardeos también contribuyeron a la inestabilidad política que vivió Alicante durante la Guerra, llegando a pasar 4 alcaldes diferentes y hasta 70 concejales por el Ayuntamiento en un periodo que no llegó a 3 años. Muchos políticos fueron abandonando sus cargos ante la desesperanza o el miedo a la represión franquista cuando acabara la guerra. En el último pleno municipal republicano celebrado el 23 de marzo de 1939 y presidido por el alcalde Ramón Hernández ya solo quedaban 8 ediles en la ciudad.

 

  • Desde que empezó la Guerra Civil la mayoría de los periódicos locales fueron nacionalizados, y solo mantuvieron alguna poca autonomía aquellos que ya antes de la contienda se caracterizaban por su línea izquierdista. Como consecuencia de esto la prensa alicantina mentía continuamente sobre la guerra, asegurando en sus noticias que el bando republicano estaba ganando todas las batallas. Los reitarados bombardeos fueron evidenciando cada vez más lo contrario y restando credibilidad a estos periódicos que prácticamente todos acabarían cerrando antes del fin de la guerra. En el caso de El Luchador, desapareció a consecuencia directa de los propios bombardeos pues el ataque del 25 de mayo de 1938 destrozó sus rotativas.

 

  • Los bombardeos tuvieron consecuencias incluso para el Hércules. A pesar del estallido de la guerra se disputó la edición 1936 del Campeonato Regional de Levante, y durante la primeras jornadas el conjunto alicantino marchaba primero en la tabla. Sin embargo los ataques aéreos obligaron a suspender varios partidos, gran parte de sus jugadores se marcharon de Alicante y el equipo acabó perdiendo aquel campeonato. El club blanquiazul tampoco pudo participar en la Liga Mediterránea 36-37 que se organizó en sustitución de la Liga Española (a pesar de que el Hércules se encontraba entonces en Primera División) debido a que Alicante se consideró una sede peligrosa para la práctica del fútbol.

 

  • El Cuerpo de Bomberos alicantino asumió mucha mayor importancia para la ciudad durante la guerra de la que venía teniendo en los años anteriores. Por ello experimentó un gran crecimiento tanto en número como en técnicas y materiales. En cierta medida dicho Cuerpo se modernizó en estos años.

 

BATALLAS EN ALICANTE

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