Soler Llorca, Agatángelo

Fecha de nacimiento: 
1918
Lugar de nacimiento: 
Alicante
Fecha de fallecimiento: 
30 de julio 1995
Lugar de fallecimiento: 
Alicante
Profesión: 
Alcalde y farmacéutico
Militancia: 
Falange y Movimiento Nacional
Padres: 
Agatángelo Soler y María Trinidad Llorca
Hermanos: 
Francisco Javier, Pepe, Trinidad y Matilde (menores)
Consorte: 
Edna María Díaz
Hijos: 
Agatángelo, Luis Javier, José Ignacio, Javier, Edna, Jorge y Nicolás
Biografía: 

Alicantino de Oro  

 

Nació en el barrio de Santa Cruz , en la calle Argensola nº 3. Su abuelo fue el alcalde y catedrático José Soler. Su padre tenía una farmacia en la vecina plaza de San Cristóbal. Su hermano menor Francisco Javier fue un famoso pintor alicantino.  Agatángelo estudió en el colegio Maristas.

En 1933 fue nombrado Vocal de la Federación de los Estudiantes Católicos de Alicante y participó en la fundación de la Falange alicantina, con tan solo 15 años de edad. Estuvo presente en algunos actos falangistas, incluso en una manifestación en Madrid donde fue detenido en el 35.

Al poco de iniciarse la Guerra Civil fue arrestado con tan solo 17 años. Al año siguiente fue absuelto, pero al poco fue de nuevo detenido en Alcoy acusado de organizar la Falange clandestina. Estuvo cerca de ser ejecutado un par de veces, sobre todo en los fusilamientos como represalia del bombardeo al Mercado Central.

Fue destinado al Frente de Extremadura. No obstante, consiguió escaparse y cambiar de bando. En 1939 entró en Alicante con las tropas nacionales dirigidas por Gastone Cambara.

Al terminar la Guerra Civil Agatángelo pudo volver a retomar su vida normal, así como sus creencias religiosas. Empezó a estudiar Farmacia y entró en la Congregación Mariana, aunque nunca optó por ordenarse como sacerdote.

Durante estos años de represión franquista, Agatángelo interfirió para salvar la vida de muchos condenados del bando republicano, destacando la de José Guardiola, abogado que había defendido al propio Agatángelo en el consejo de guerra que se formuló contra él durante la contienda.

Siempre lamentaría, no obstante, no haber podido salvar la vida de Eliseo Gómez, profesor y diputado republicano que fue fusilado por los nacionales en 1939.

En 1941 se alistó a la División Azul, con la que se fue a luchar a Rusia en la Segunda Guerra Mundial. A su vuelta terminó sus estudios de Farmacia en Madrid, donde también fue tesorero del Sindicato Español Universitario.

Agatángelo, recién farmacéutico licenciado, empieza a ejercer en la farmacia de su padre. Un par de años después, abre su propia Farmacia en la Calle Mayor. A su local no era inhabitual que acudieran antiguos republicanos rogándole ayuda económica o política.

 

Como miembro destacado del nuevo partido franquista, fue nombrado en 1948 Subjefe provincial del Movimiento Nacional y Concejal por tercio de entidades. Además en 1952 también se convierte en Procurador en Cortés. Finalmente en 1954 accede al puesto de alcalde de Alicante.

Una de sus primeras decisiones como nuevo Regidor Muncipal fue la de cambiar el pavimento del paseo de la Explanada. Inspirándose en el suelo con forma de olas de la Plaza del Rossio de Lisboa, a donde Agatángelo había asistido por un congreso de alcaldes hispano-luso-filipinos, decide encargarle al arquitecto Paco Muñoz la obra con el nuevo diseño. También participó el arquitecto municipal Miguel López, que fue finalmente el que firmó el proyecto.

Otra de las grandes obras de Agatángelo, fue la construcción del Aeropuerto. En principio iba a ser en Rabasa, pero al final se consideró más apropiada para facilitar el vuelo de los aviones la actual ubicación el El Altet.

Como el Ayuntamiento no gozaba de presupuesto suficiente para abarcar tamaña obra, y ni el Ayuntamiento de Elche quiso colaborar lo más mínimo, el propio Agatángelo Soler tuvo que avalar ante los Bancos la compra del terreno.

A lo largo de los 9 años de mandato, el farmacéutico realizó algunas otras obras y mejoras a la ciudad que tuvieron menos repercusión mediática, pero que aún hoy se disfrutan en Alicante. Un ejemplo de ello son los ascensores al Castillo de Santa Bárbara que Agatángelo tuvo idea de colocar aprovechando los huecos de la mina que hizo explotar el general D’Asfeld durante la Guerra de Sucesión.

Otra fue la de mejorar las playas del Postiguet, Albufereta y San Juan, adaptándolas a un turismo que ya empezaba a venir cada vez más en masa a las costas alicantinas. Agatángelo era plenamente consciente de esta tendencia y del gran tirón económico que este turismo podía suponer a su tierra en el futuro. Por ello, junto al alcalde de Benidorm Pedro Zaragoza, trataron de fomentar el turismo en la provincia. Ambos lucharon hasta conseguir el levantamiento de la prohibición del bikini en España, e inventaron el nombre comercial de “Costa Blanca”.

También inauguró el actual Parque de Bomberos, junto a la antigua Estación de Autobuses; el templete musical de la Explanada, o la fuente de la Plaza del Mar. Participó también en la fundación de la Caja de Ahorros Provincial.

En 1959 el gobierno franquista permitió al ex-alcalde Lorenzo Carbonell volver de su exilio. Agatángelo como actual alcalde de Alicante fue a recibirlo al Aeropuerto y con coche oficial le trasladó al Club de Regatas, donde le había organizado un homenaje personal.

En el año de 1962, en plena guerra de Argelia, Agatángelo presionó para que el gobierno español enviara una serie de barcos al puerto de Orán para rescatar a cientos de franceses que estaban allí atrapados y corrían serio peligro de muerte, los llamados “pieds noirs”. Muchos de ellos eran descendientes de alicantinos.

El alcalde alicantino otorgó una serie de ayudas municipales en colaboración con la Caja de Ahorros Provincial (de la cual era Vicepresidente) para ayudar a estos “pied noirs” recién afincados en nuestra ciudad. Muchos de ellos gracias a estas ayudas abrieron negocios cerca de las playas.

Aparte de las obras, durante sus años de mandato la ciudad de Alicante vivió una considerable pujanza económica. Muchas personas de otras partes de la península (especialmente de la Mancha) inmigraron a la ciudad. Para que todos estos inmigrantes tuvieran acceso a viviendas baratas y asequibles, Agatángelo mandó construir el barrio de Virgen del Remedio.

En 1963 Agatángelo Soler dimite de Alcalde de Alicante, como muestra de su disconformidad hacia la nueva ley gubernamental que recortaba autonomía a los municipios.

Se casó con la cubana Edna Díaz, y tuvo 4 hijos: José Agatángelo, Luis Javier, Edna y Nicolás.

Al año siguiente de dejar de ser alcalde le relevan de su puesto de Procurador en Cortes. No obstante, en el 67 le vuelven a nombrar, así como Consejero Nacional. En 1969 fue uno de los 19 procuradores que votaron en contra de la Ley de Sucesión en la que se nombraba a Juan Carlos de Borbón como Príncipe heredero a la Corona de España, contrayendo las órdenes de Francisco Franco.

Su actitud de pública discrepancia hacia algunos aspectos del régimen le llevó a ciertos enfrentamientos con la jerarquía franquista. El más sonado fue la discusión a viva voz que tuvo en el 71 con el ministro Laureano López Rodó, por la que fue multado con 1.000 pesetas y supuso la pérdida de su cargo de Procurador en Cortes. Poco después también dimitió como Consejero Nacional del Movimiento, en solidaridad con el Capitán General de Granada que había sido apartado tras criticar el menosprecio del gobierno hacia la Falange.

Durante los años de Alcalde y Procurador siguió ejerciendo su oficio de farmacéutico en su farmacia en la Calle Mayor. También colaboraba en el ambulatorio de la Calle Gerona haciendo análisis y en la Delegación de Sanidad. Fue, además, uno de los accionistas del Perpetuo Socorro.

Escribió también algunos libros sobre historias de Alicante de su infancia, como “Historias de la Placeta de Sant Cristofol” (1973) y “Un entierro a la Federica” (1975).

Fue nombrado Presidente de la Caja de Ahorros Provincial, Consejero del  Banco Alicantino de Comercio, y también elegido por sus colegas como Presidente del Colegio de Farmacéuticos de Alicante, ejerciendo dicha presidencia durante 25 años.

Tuvo una oportunidad de volver a la política en 1977, cuando la Falange le ofreció la oportunidad de encabezar la lista en las elecciones municipales, pero Agatángelo declinó la oferta.

Colaboró también como columnista en el diario Información y en el diario Abc durante los 80.

Falleció de infarto a la edad de 77 años en su chalet de La Albufereta. Actualmente tiene una calle dedicada en Virgen del Remedio.

 

ALCALDE DE ALICANTE (1954-63)

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TRAYECTORIA POLÍTICA

1949-52 Concejal de Tráfico (tercio de Entidades) Movimiento Nacional
1952-55

Concejal (tercio de Entidades)

Diputado nacional

Alcalde (desde 1954)

Movimiento Nacional
1955-58

Alcalde

Diputado nacional

Movimiento Nacional
1958-61

Alcalde

Diputado nacional

Movimiento Nacional
1961-63

Alcalde

Diputado nacional

Movimiento Nacional
1963-64 Diputado nacional Movimiento Nacional
1967-71 Diputado nacional Movimiento Nacional

 

FUENTES:

-  Alicante Vivo (http://www.alicantevivo.org)

- Wikipedia

 


                       

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